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Flores y Frutos


 

Las flores son la parte reproductiva de la planta. El androceo es el órgano masculino y el gineceo el femenino. El androceo está constituido por los estambres, filamentos alargados coronados por unas pequeñas bolsitas portadoras de polen (anteras). El gineceo está formado por el carpelo, hoja deformada consistente en uno o varios pistilos dispuestos de forma individual o combinada. Los pistilos constan a su vez de estigma (receptáculo destinado a recibir el polen), estilo (tubo conductor) y ovario (parte más amplia y abombada en la que se alojan los óvulos).

Sépalos y pétalos (cáliz y corola) completan el atuendo con que las flores atraen a sus principales agentes polinizadores, los insectos.

La transformación de flor en fruto se produce mediante un proceso denominado fecundación. En una fase inicial, el polen se deposita en el estigma, desciende por el estilo, y finalmente, entra en contacto con los óvulos produciéndose la fecundación. Una vez fecundados los óvulos y formada la semilla, la flor se desprende de todas aquellas partes que ya no necesita para continuar el proceso. Caen los pétalos. Se marchitan el estigma y los estambres y el ovario comienza a engrosar de forma desmesurada. El proceso termina cuando los óvulos, una vez transformados en frutos, maduran y liberan las semillas fecundadas.

Este ciclo, que se viene repitiendo desde el origen de los tiempos, es uno de los espectáculos más curiosos que nos brinda la naturaleza. Con las siguientes imágenes de flores y frutos me gustaría ilustrar el antes y el después de este proceso. En unos casos, el fruto recuerda de alguna forma a la flor. En otros en cambio, la transformación ha sido tan profunda que flor y fruto poco tienen en común. El uso, comercial o no, de este material no está permitido sin la expresa autorización del autor (© Marcos Granda 2011).



 


Solanum dulcamara (Solanáceas)


El fruto son unas bayas que se disponen formando ramilletes. Dependiendo del grado de maduración, estas bayas presentan distinta colaración. No son comestibles para los humanos, si bien para los pájaros son un manjar.

 


Datura stramonium (Solanáceas)


Su fruto no pasa desapercibido. Se trata de una especie de granada con púas de una intensa coloración verde. Desde antiguo se conocen los efectos alucinógenos que provocan algunas de las sustancias que contienen (alcaloides).

 


Lonicera periclymenum (Capriofiláceas)


La flor despide un aroma suave y agradable. El fruto son unas bayas de tonalidad escarlata cuyo rasgo más característico es su aspecto gelatinoso y pegajoso.

 


Thapsia villosa (Umbelíferas)


La floración en su conjunto presenta el típico aspecto de las Umbelíferas (a modo de paraguas). El fruto son unas semillas de color verde envueltas en una especie de membrana semitransparente.

 


Taraxacum officinale (Compuestas)


El fruto del 'T. officinale' consta de dos partes claramente diferenciadas: la parte inferior, tenuemente prendida al ‘botón basal’, y que es la semilla germinadora de nueva vida (aquenio) y la parte superior (vilano) del cual pende el aquenio. La morfología de este fruto favorece su transporte y diseminación por la acción del viento.

 


Cucubalus baccifer (Cariofiláceas)


El fruto es un claro recuerdo de la flor con la salvedad de su tonalidad oscura tirando a negra.

 


Scabiosa atropurpurea (Dipsacáceas)


El fruto de esta Dipsacácea es el resultado de un engrosamiento desmedido del óvulo femenino. Es curioso el aspecto alicatado del fruto y el remanente peloso procedente de los estambres residuales.

 


Papaver rhoeas (Papaveráceas)


El fruto de la amapola es una especie de cápsula taponada. Ese mismo aspecto ya lo presentaba en el estadio de floración.

 


Nigella damascena (Ranunculáceas)


El sobrenombre de 'Arañuela' queda plenamente justificado por el aspecto que presenta el fruto.

 


Arum italicum (Aráceas)


La flor del 'A. italicum' se caracteriza por esa especie de bastón amarillento que sobresale entre las hojas. La base de ese bastón (oculto por la hoja durante la floración) es donde se originan las bolitas que constituyen el fruto.

 


Ruscus aculeatus (Liliáceas)


El fruto del Rusco son unas esferas casi perfectas que penden de la falsas hojas (foliolos). Por su época de maduración y el aspecto de la planta en su conjunto, el Rusco ha sido ampliamente utilizado como ornamento navideño.

 


Silene latifolia (Cariofiláceas)


El concepto de desprendimiento de las partes superfluas de la flor queda patente en las cápsulas que constituyen el fruto de la 'S. latifolia'.

 


Erodium cicutarium (Geraniáceas)


Otra planta en la que flor y fruto conviven en el tiempo. No hace falta ser muy avispado para reconocer el porqué al ‘E. cicutarium’ se le conoce popularmente como ‘Alfilerillo de pastor’.

 


Rosa canina (Rosáceas)


Redondeados u ovalados, los escaramujos de la 'R. canina' son fácilmente reconocibles por la intensidad de su coloración y el acompañamiento de las hojas espinosas.

 


Cistus ladanifer (Cistáceas)


Planta de aroma profundo cuya floración da lugar a un fruto en forma de cápsula globosa. Una vez concluido su ciclo evolutivo, estas cápsulas se abren dejando al descubierto  los compartimentos en los que se alojan las semillas.

 


Hypericum androsaemum (Gutíferas)


Típica planta en la que flores y frutos coexisten al mismo tiempo. En un estadio avanzado del proceso, los frutos desplazan por completo a las flores. su aspecto es el de bayas empaladas en las que aún se conservan los sépalos.